Historia

La República Dominicana ocupa la parte oriental de la isla de Santo Domingo, centro de operaciones de todo el proceso de conquista y colonización de América en el ocaso del siglo XV y los albores del XVI.

El cafeto fue llevado por los franceses a la isla de Santo Domingo a principios del siglo XVIII. Su cultivo prosperó con rapidez en la parte occidental, de forma que hacia 1780 la isla surtía la mitad del volumen del consumo de café europeo.

Durante la ocupación haitiana de la parte oriental Santo Domingo (1822-1844) empezó el fomento de plantaciones comerciales de café en la región Valdesia. Particularmente en San Cristóbal y Baní fueron fomentadas plantaciones de cafetos en esta época, de manera que para 1840 Valdesia era la principal área productora de café del país.

Para 1880 Valdesia estaba reconocida como una de las principales zonas productoras de café de calidad de la República Dominicana, época en la que inició la exportación del grano en cantidades comerciales apreciables. En esta misma época inició en la región el establecimiento de procesos mecanizados de manejo poscosecha operados manualmente, que superaban en rendimiento y calidad el despergaminado artesanal en pilones que a la sazón era la costumbre.

En 1942 se fijarían los primeros tipos de café para fines de exportación: Cibao, Baní-Ocoa y Barahona, los cuales se mantienen hasta hoy en día. Al tipo Baní-Ocoa pertenece el café de la región Valdesia, lugar donde nació y se desarrolló la industria cafetalera con visión capitalista. La empresa Industrias Banilejas, C. por A. (INDUBAN), principal industria del café del país en la actualidad, fue fundada en la región de Valdesia hacia 1945 por Manuel de Jesús Perelló y Francisco Abreu Medina.

También corresponde a esta región el mérito de ver nacer el movimiento de los caficultores organizados independientes. Dentro del movimiento cooperativista cafetalero que nació en los años 60, la principal organización de entonces fue la Cooperativa Agropecuaria Caficultores de Baní, Inc., fundada en 1964 y puesta en operación en 1966. Para 1967 esta cooperativa estaba inaugurando una factoría para beneficiar café y contaba con 155 socios.

La ejecución de un plan de rehabilitación y renovación de cafetales en los años 1980 tuvo como resultado la diseminación de cafetos de la variedad caturra que, en combinación con el cultivar typica, hoy en día caracterizan desde el punto de vista varietal la zona productora de Valdesia.